domingo, 23 de septiembre de 2007

Enlazando emociones

Ayer sentí el impulso de compartir el proyecto con mi grupo neurona, a los que envié el post referente a los seis grados de separación. Sus respuestas no se han hecho esperar, pues en menos de veinticuatro horas han aparecido ya dos panaderos aficionados y media docena de mensajes de cariño, de entre los que rescato el que manda PC desde Argentina:

"yo amaso pan en los momentos que asi siento que debo hacerlo. También aprendi a usar todo tipo de semillas inspirada en los deliciosos panes que compraba en Hause Brote... hacer pan es un acto sublime, amoroso, es alquimia de amor... las distintas etapas del leudado impregnan la morada de fragancias que conectan con la infancia ...Cariños"

Cada persona que me ha relatado su afición panadera, utiliza palabras que van mucho más allá de la necesidad alimentaria, del ahorro económico o de la calidad del producto final. Me hablan de emociones y sentimientos como inspiración, creación propia y satisfacción por vincularse con la tierra y la tradición. Un poco de todo ello me llevó a mí hasta el pan, y aún me tiene enganchada.

Si me permites, iré añadiendo al blog otros mensajes interesantes que me vayan llegando. Si tu lo prefieres, también puedes dejar un comentario en esta entrada.

A todos los neurona que me vayan haciendo llegar sus mensajes, les pienso dedicar el pan que voy a preparar con motivo del Día Mundial del Pan, el próximo 16 de octubre. Como la celebración tiene la vocación de abrazar a todos los panaderos del mundo, mi pan enlazará los cuatro rincones del planeta. Por ahora se llevan un trocito Argentina: two points; Brasil, two points y Spain, two points.