martes, 23 de septiembre de 2008

De compras

Ayer me compré dos libritos de Anne Wilson, editados por Kliczkowski Publisher. Por una parte, Panes y bollería (2004), ISBN: 84-96048-66-7 Por otra, Muffins & scones (2007), ISBN: 9788496048867

Con ellos tengo diversión asegurada para rato.
Para empezar, he abierto Panes y bollería por la página 4 y puesto en marcha la panificadora siguiendo las instrucciones de la receta del Pan Blanco: una bolsita de levadura, taza y media de agua templada, 2 cucharadas de leche en polvo, 1 y media de azúcar, 1 cucharadita de azúcar, 4 tazas de harina (en mi caso, mitad de trigo mitad de espelta) y cuarto de taza de aceite de oliva (en concreto, un chorrito de virgen extra)

Anne Wilson ha escrito numerosos libros de cocina, y en la red he encontrado por lo menos éstos, y quizás no sean todos...Por cierto, seguidoras incondicionales de este blog: el primero de los títulos creo que lo podeis encontrar aquí. Y he encontrado algunos títulos más de esta autora descargables aquí.

Panes y Bollería empieza enseñando a amasar pan, preparar panecillos -mis dos asignaturas pendientes- a decorarlos con sal gorda, trigo machacado, queso cheddar rallado, semillas de amapola, alcaravea, calabaza, eneldo, hinojo, giralsol, sésamo, o lustrarlo con aceite de oliva mezclado con tomillo o romero seco, a glasearlo y a condimentarlo con hierbas, semillas, queso, aceitunas, cebolla o frutos secos. Tras las diez páginas iniciales del ABC de la panadería, aparecen focaccias, baguettes, grissinis, chapatas, tortillas de trigo, panes de cerveza, de maíz, de patata, de calabaza, de cebolla, de avena, bollos de frutos secos y caracolas de fruta, brioches, panes alemanes, bocadillos glaseados, roscones navidadeños, trenzas griegas de Pascua, roscones escandinavos y otras curiosidades regionales como
el especial Sally Lunn (cuyo nombre proviene de Bath, en cuanto he visto el nombre me he acordado del lugar).

Muffins & Scones me ha resultado algo más sorprendente. A pesar del título, en realidad sólo se dedican las ocho primeras páginas a los muffins, y se explayan mucho más a los scones, ocupando hasta la página 29; cierto es que incluyen de manera intercalada otros panes de desayuno que no son individuales pero en la misma publicación se menciona que el scone tradicional era una cuña triangular resultado de cortar el círculo de masa en porciones triangulares. A partir de la página 30, encontramos por una parte pasteles para té y plumcakes; por otra panes dulces y salados, todos ellos francamente apetitosos y perfectamente asumibles con mi panificadora.