domingo, 5 de agosto de 2012

Caminando

A veces, es mejor que algunas puertas no se abran, es posible que te esté esperando algo mejor en otra puerta. Es posible también que quizás no hayas tocado la puerta correcta; de pronto estás buscando en el lugar equivocado; de pronto hay una puerta que ya está abierta y no te has dado cuenta. Esta metáfora de las puertas es muy hermosa y es infinita, podemos enfocarnos en ellas o podemos pensar también que no hay puertas, que hay caminos por recorrer, caminos por descubrir, caminos fáciles y caminos difíciles. En ambas metáforas de vida, ya sean puertas y caminos, lo importante es seguir tocando y seguir caminando. (Ana Ce, Habitando los instantes)

Hoy hace un año decidí poner en marcha el Plan B. Dejar atrás mi profesión y empezar, de nuevo, poner el contador profesional a cero, reinventarme e ir avanzando por un camino que desde hacía tiempo me apetecía explorar pero que hasta el momento no me había atrevido a probar y tampoco sabía muy bien qué me deparaba.

Y resultó que todo lo que me esperaba, era placentero. Que para encontrar mi camino sólo hacía falta ponerse a andar, observar las señales, escuchar al corazón, arriesgar a pesar de los temores, confiar en las habilidades propias, tomar buena nota de las lecciones, descartar y elegir entre las alternativas que se iban ofreciendo,  y sobre todo disfrutar del paisaje y los compañeros de etapa...

Un año después, hago balance de la experiencia, del tramo recorrido, del lugar en el que estoy y dejo por escrito algunas conclusiones y decisiones de hacia donde quiero seguir, después de las merecidas vacaciones de agosto.

- He aprendido a preparar cupcakes y tartas fondant con dos de las mejores del sector, Patricia Arribalzaga de Cakes Haute Couture (Sitges) y Alma Obregon de Objetivo Cupcake Perfecto (Madrid). Y he concluido que ese sector de la repostería no es mi camino.

- He aprendido algunas nociones sobre gestión y marketing de restaurantes, con Erika Silva de  Marketing Gastronómico. Me ha ayudado a definir las bases del que puede ser un proyecto propio dentro del sector, más adelante...

- He empezado a estudiar fotografía gastronómica con dos mujeres que admiro: Jackie Rueda, del proyecto Casi en Serio y con Becky Lawton, de Delicooks. Y me encanta!!! Ahora quiero conseguir una cámara nueva con la que seguir aprendiendo y explorando...

- He aprobado tres asignaturas de Cocina y Gastronomía (Grado Medio de Formación Profesional). Y he decidido continuar el próximo invierno, para obtener la titulación oficial y realizar mis primeras prácticas en el sector.

- He completado el primer nivel de Chocolate en la fabulosa Chocolate Academy de Vic. Y como he disfrutado muchísimo, y adoro el chocolate, me prometo a mí misma seguir visitándoles en el futuro...

- He pasado un mes fabuloso en Madrid, aprendiendo pastelería francesa en Le Cordon Bleu Madrid. Y me ha gustado tanto que ójala la vida me deje formar parte del Nivel Intermedio.

- He conseguido una Kitchen Aid gracias a la generosidad de mi entorno.Y voy aprendiendo a sacarle partido porque es una pieza imprescindible en pastelería

- He empezado a trabajar en Thermomix. Y he descubierto el placer de conversar sobre cocina y enseñar a otros.

- He continuado haciendo pan pero he descubierto que la pastelería es muchísimo más estimulante, creativa y gratificante, y me apetece más dedicarme a ella a nivel profesional.

- He podido visitar por dentro varios obradores de panadería y pastelería, de establecimientos y escuelas, y he conocido a muchas personas que se dedican a esta profesión.

- He descubierto que todo lo que me propongo es posible, que con ilusión y perseverencia puedo superar cualquier obstáculo o límite personal y que los contratiempos sirven para aprender lecciones, tomar decisiones y confirmar compromisos.

- He conocido gente maravillosa, que ama lo que hace, que apuesta por hacer realidad sus sueños, con la que podría pasar horas cocinando y compartiendo conocimientos

- He disfrutado cocinando, he perdido la cuenta de las horas estudiando, de los postres elaborados, de las entradas de blog, de los utensilios e ingredientes descubiertos...

Para mí, la felicidad consiste en no desear ser otra persona, ni estar en otro lugar ni dedicarse a otra cosa. Y afortunadamente me encanta el punto del camino en el que me encuentro.

Si llego a saber lo feliz que he sido, las satisfacciones y los retos que me iban a tocar vivir, lo divertido que es vivir entre harinas, hubiera hecho el cambio mucho antes.

No tengo ni idea de qué estaré haciendo el año que viene por estas fechas pero espero encontrarme un poco más allá y que ese paisaje me resulte tan estimulante y emocionante como el que veo en estos momentos.