miércoles, 19 de mayo de 2010

La quinoa y las mujeres


"El producto que usted tiene en sus manos no sería posible sin el agua que alimenta a todos los seres vivos, del sol y su magia en la fotosíntesis, del aire que cobija nuestros sueños y de la madre tierra que transforma incansa- blemente los elementos necesarios para ser posible la vida. Nosotros hemos puesto nuestro esfuerzo, nuestra decisión de caminar juntas y nuestro deseo de una sociedad más equitativa. Randimpak es la conjunción del esfuerzo de las mujeres de Chimborazo, Tungurahua, Bolivar, Cotopaxi y Cañar para reunir los elementos de la naturaleza en productos sanos."

Randimpak -que significa "darse la mano" en quechua-, es un proyecto de la Fundación Mujer y Familia Andina, con sede en Quito (Ecuador). En el marco del proyecto se producen y comercializan granos, harinas y sopas de varias especies: maiz, chochos (altramuz), cebada, quinoa, amaranto, arveja (guisantes), frejol (frijoles) y haba. También comercializan huevos, verduras, hortalizas y carne de cuy. En este vídeo sobre el proyecto podemos ver cómo estas mujeres ecuatorianas están avanzando, se van ligando a la tierra, concretando sueños y cambiando el futuro de sus hijos.

La quinoa -quinua, quínoa o kinwa, también llamada "cereal madre" y "arroz andino" (Chenopodium quínoa)- es un pseudocereal cultivado fundamentalmente en los Andes (Argentina, Bolivia, Chile, Ecuador, Colombia y Perú) y en los Estados Unidos. Aunque puede desarrollarse al nivel del mar, fundamentalmente se produce en zonas de altiplano, cotas 2500-4000 msnm. No es un cereal en sentido estricto porque no pertenece a la familia de las gramíneas, pero por su alto contenido en almidón es considerado un cereal. De hecho pertenece a la familia de las quenopodiáceas, como la remolacha, las espinacas y las acelgas. Además de las semillas, también se aprovechan las hojas cocinadas como verdura fresca.

Documentada desde hace unos cinco mil años, fue uno de los principales alimentos de los pueblos preincaicos e incaicos. Es un rico y completo alimento, pues posee los diez aminoácidos esenciales para el organismo, y es de fácil digestión. Contiene el doble de proteínas que los cereales habituales, menos carbohidratos, vitaminas del grupo B, muchos minerales y grasas saludables.

Actualmente es recomendada para afecciones catarrales e infección de las vías urinarias (por su aporte de nutrientes, los cuales inciden positivamente en nuestro sistema de defensas) y como alimento en dietas vegetarianas, para aportar proteínas de alta calidad. Es además un alimento ideal para celíacos ya que no contiene gluten. Tradicionalmente fue también utilizado para usos cosméticos y medicinales (tratamiento de abcesos, hemorragias, luxaciones y cosmética). También era utilizada en rituales, que tras la conquista española fueron prohibidos.

En España podemos encontrarla comercializada en grano, mueslis, copos, harinas y tortas. Los granos pueden ser tostados y molidos para usarse como harina (para pan, galletas y bizcochos), pueden ser consumidos cocidos, en sopas, o fermentados para preparar cerveza o una bebida tradicional andina llamada chicha.

El grano se cuece como el arroz, es decir, tres medidas de agua por una de quinoa, durante 12-15 minutos. Es importante mencionar que hay que lavarla bien con agua antes de cocerla, con el fin de eliminar la saponina -una cobertura insecticida natural que tiene un efecto conservador, ya que protege el grano del ataque de parásitos o insectos-. Si se tuesta previamente en una sartén con aceite, y a continuación se hierve, adquirirá un sabor que nos recordará a las nueces.

Se dice que el sabor del grano recuerda bastante al del arroz integral, aunque su textura es mucho más fina y recuerda al cuscus. En el caso de la harina, a nivel olfativo durante la fermentación y tras el horneado me ha recordado a la harina de sésamo.

Por si te apetece probar este alimento en casa, aquí te dejo algunas propuestas de recetas que se presentaron al HEMC #31 (Hecho En Mi Cocina, evento mensual para bloggers cocineros) dedicado en esa ocasión a la quinoa (insisto que ninguna de las recetas es mía, me limito a facilitaros un índice de las que se presentaron):

- Vasitos de quinoa con setas
- Kumato relleno de quinoa sobre geleé de pimiento verde
- Repollo relleno
- Sopa de verduras con quinoa
- Quinoa en ensalada
- Falso risotto de quinoa con shitake
- Timbal de pisto y quinoa
- Tartaletas de quinoa y trucha ahumada
- Quinua con pollo a la naranja
- Quinua con Verduritas
- marinos rellenos de crema de quinoa
- Galletitas de quinoa
- Quinoa de nueces y canela
- Pesqué de quinoa
- Timbal de quinoa con soja
- Sopa de quinoa con verduras y gambas
- Postre de quinoa con leche
- Quinoa atamalada con romanescu
- Risotto de quinoa y mollejas de pato
- Manzanas gratinadas con quinoa y nueces
- Timbal de quinoa con frutos secos
- Hamburguesas de quinoa
- Fondant de Choco y Quinoa
- Porridge de Quinoa
- Pudin de quinoa y fruta
- Lomos de bacalao confitado y quinua al estilo hindú
- Crujientes de quinoa
- Hamburguesas de quinoa con champiñones
- Flan de quinoa con pescado en salsa verde
- Timbal de quinoa y aguacate con vinagreta de aceitunas y nueces a la naranja
- Hamburguesa de Quinoa con salsa de yogur
- Quinoa con verduras y salsa de soja
- Desayuno de fresas con quinoa
- Rodaballo con sal negra y falso risotto de quinoa con verduritas
- Brownie de Azukis, sobre cama de quinoa con leche e infusión de té verde con fruta de la pasión y mango, sopa de mandarina y pétalos de rosas
- Quinotto de verduras
- Tomates rellenos de quinoa a la griega
- Quinoa negra mar y tierra
- Quinoa con leche de coco y anís
- Tarta de quinoa y chocolate
- Muffins sin gluten
- Croquetas de quinua y boletus secos
- Saquitos de quinoa con mariscos
- Bizcochuelo de quinoa al chocolate
- Gelatina de naranja crujiente
- Buñuelos de quinoa
- Ensalada de quinoa
- Empanadas de quinoa
- cake de quinoa y avellanas
- Crestes de quinoa
- Empanadillas de quinoa
- Milhojas de curry de quinoa con verduras y alga nori
- Y la que más me interesa a mí, el Pan de quinoa, que casualmente preparó María José del blog ibicenco Dit i Fet.

Yo recientemente compré un paquete de medio kilo de harina de quinoa, en la sección de alimentos del mundo que tienen en Carrefour, y con él he elaborado este pan de quinoa. Le he añadido algo de harina de trigo de fuerza porque he leido que la quinoa no es una harina panificable. Aunque a mí el resultado me ha gustado, os recomendaría subir la proporción de harina de fuerza para que salga más esponjoso, como el de Dit i Fet.

Ingredientes: 500 gr de quinoa, 350 gr de harina de trigo de fuerza, 150 gr de harina integral. 650 gr de agua, 2 sobres de levadura seca, 7 gr de sal.

Elaboración: Mezclar, amasar, dejar reposar haciendo foldings cada hora, en total 5 horas (podría/debería haber estado algo más, pero yo no podía retrasar más el horneado), hornear 40'-45' a 200º. En la base y la cara superior del pan he puesto algunos copos de avena.