domingo, 23 de marzo de 2008

Mis primeras magdalenas

Voy a poner en marcha el horno dentro de un rato y me pregunto qué más podría preparar para aprovecharlo... Se me ocurre hacer magdalenas y busco en Internet alguna receta. Me animo a probar las Magdalenas con trocitos de chocolate del blog Te Quiero Dulce , un bloc bien ameno, que parece escrito a ocho manos en el que dicen:

Antes que nada, ponemos el horno a precalentar a 200ºC. Mezclamos en un bol 150 g de margarina y media cucharadita de vainilla (podemos usar vainilla líquida o azúcar vainillada). Cuando la margarina alcance una consistencia suave, añadimos 4 huevos y 1 taza de azúcar. La mejor forma es ir incorporando sucesivamente un huevo y 1/4 de taza de azúcar cada vez, hasta obtener una masa homogénea.

En un vaso, mezclamos 1/4 de taza de leche, 1 sobre de levadura y 1/2 cucharadita de sal, y lo añadimos a la masa anterior. Siempre batiendo, incorporamos poco a poco 2+1/2 tazas de harina. En este momento, tenemos la masa básica de los muffins, y podemos empezar a experimentar. Por ejemplo, podéis usar alguna fruta: fresas en trocitos, arándanos, raspadura de piel de limón o de naranja... Sin embargo, cualquiera que me conozca sabrá que no puedo resistirme ante la posibilidad de usar chocolate, así que he troceado unos 300 g de chocolate (media tableta de chocolate negro y media de chocolate con leche) y los he añadido a la masa, mezclando bien con una cuchara para que se distribuyeran uniformemente.

Ahora ponemos moldecitos de papel en una bandeja de horno y los llenamos aproximadamente hasta unos 2/3 de su capacidad. Si tenéis moldes rígidos las magdalenas quedarán más bonitas. Para ello podéis engrasarlos bien con margarina, o poner un moldecito de papel en cada vasito. Si, como en mi caso, sólo tenéis los moldes de papel, las magdalenas quedarán más anchas e irregulares, pero os aseguro que estarán igual de ricas.

Horneamos entre 20 y 30 minutos a 200ºC, hasta que veáis que están doraditas. Siempre podéis hacer la prueba de los bizcochos: pincháis en el centro con algo de metal, y si sale limpio significa que la masa ya está cocida. Si los trocitos de chocolates son muy pequeños, quedarán fundidos con la masa. Si son más grandes, quedarán más enteros (yo los prefiero así).