lunes, 7 de enero de 2008

Identity redesigned

aprendiz, za.
1. m. y f. Persona que aprende algún arte u oficio.
2. m. y f. Persona que, a efectos laborales, se halla en el primer grado de una profesión manual, antes de pasar a oficial.


A la vez que aprendo a hacer pan, estreno blog.
A la vez que aprendo a mantener un blog, decido qué quiero explicar de mí y qué no quiero revelar.
A la vez que hablo de mí (o no), me planteo cómo me veo y cómo me ven los demás, cómo querría que me vieran y cómo creo que me están viendo realmente, a través de este blog.
Y a la vez que proyecto una identidad digital, tomo nota de lo que otros piensan sobre el tema.


Como Neus Arqués, en su nuevo libro: Y tu, ¿qué marca eres?: 12 claves para gestionar tu reputación personal, Alienta (2007). Imprescindible herramienta para quieren conocerse, identificar y analizar a quién se dirigen, posicionarse o reposicionarse profesionalmente, conocer cómo se construye hoy en día la reputación y aprender a gestionarla activamente, dentro y fuera de la red.


Yo en medio año he aprendido que no existen tantas diferencias entre hacer un pan y construir una identidad digital: debes ir añadiendo con mimo y atención los ingredientes necesarios, y aunque en principio pueda parecer que siguiendo una receta al pie de la letra, conseguirás el éxito, ambos procesos no son para nada mecánicos: siempre existe algún factor que escapa de tu control, como la temperatura y la humedad relativa, la calidad de la harina y de la levadura, .... un post inadecuado, una imagen gráfica equivocada o lo que otros digan de tí dentro y fuera de este blog.


Mejorar mi identidad - concretamente la percepción que los demás tienen de mí a nivel profesional- fue uno de mis propósitos para el 2007. Dar carpetazo al currículum vitae y aprender a comunicar mis habilidades, fortalezas, valores y pasiones. Algunos de los que me conocen bien habrán notado ciertos cambios. Yo siento que he dado un claro viraje hacia un sendero más concreto y definido, pero percibo ahora aún más que nunca el tramo que me queda por recorrer. Por suerte, en mi deambular de vez en cuando me permito el lujo de recalar en la isla Manfatta, un lugar ideal para meditar sobre un@ mism@. Te aconsejo que la tengas en cuenta si andas buscando nuevos horizontes para el 2008...