martes, 30 de marzo de 2010

Farina de xeixa

Això és blat, i això és xeixa, veiem si ho coneixereu. Adelerau, segadors, que sa madona té presa, i vós sou blat i jo som xeixa, ai, mestall de bona llavor. (Maria Del Mar Bonet, Tonades De Segar)

Arreu, arreu, segadors, / Que sa madona se queixa / Perquè es blat li torna xeixa / I sa farina segó. / Jo segava blat cabot / que em pegava pes capell, / l’amo n’estava content d’ell /i jo hi estava molt poc. (Cançó popular mallorquina. Font: Ses Sitges, Sant Llorenç)

La semana pasada visité por primera vez La Biogranja de La Real, un proyecto de minihuertos urbanos, que se completa con una tienda ecológica y actividades medioambientales y de alimentación sana. En la tienda tenían harina ecológica de xeixa -certificada por el Consell Balear de la Producció Agraria Ecológica-, normal e integral (o mejor dicho morena, porque se le han eliminado las partículas de salvado más gruesas), cada una a 3,20 euros el kilo. No me pude resistir a comprar un paquete de cada, y por fin hoy he tenido ocasión de utilizarla.

La harina blat xeixa (o trigo candeal, según el Herbario Virtual del Mediterráneo) procede de un trigo autóctono de Mallorca, el Triticum compactum (la variedad de trigo común se denomina Triticum aestivum), que recibe este nombre por tener una espiga corta y redondeada. Según la Enciclopèdia Catalana, la palabra xeixa aparece documentada en el siglo XI. Su origen es incierto pero parece proceder del término celta *sasĭa (cf. Corominas DECast, s. v. jeja). Se trata de una harina de sabor dulce e intenso, que según los expertos posee unas características muy beneficiosas para el sistema digestivo, porque tiene un bajo contenido en gluten y un escaso índice alergénico, y porque apenas se ha modificado genéticamente, al contrario que las variedades de trigo que se comercializan actualmente.

Aunque antiguamente esta harina era muy utilizada y bien valorada entre los mallorquines, y aún hoy las personas mayores recuerdan haberla utilizado para hacer pa moreno -los panes planos y sin sal tradicionales de la isla que se usan para hacer pa amb oli-, a lo largo del siglo XX su cultivo había decaído notablemente. En los últimos años, con esfuerzo y de manera ecológica, algunos agricultores están reintroduciendo y recuperando el cultivo de este trigo antiguo. Me han comentado que en Can Caló (Ruberts), se está sembrando, segando, batiendo y moliendo blat de xeixa. [Quizás el que yo compré proviene de allí!].

Puedes encontrar harina de xeixa en algunos establecimientos de Mallorca (te puede ser de utilidad la guía On trobar aliments bons, nets i justs de la asociación Slowfood, organización que lleva un tiempo promoviendo su (re)conocimiento. Para comprar pa de xeixa te recomiendo localizar a Tomeu Morro y Biancamaria Riso, de Arc al Cel (Pa i Rebostería Ecològica) de Pollença, aparte de proveer a algunos establecimientos parece ser que venden pa de xeixa todos los domingos en el Mercado de Santa María del Camí [A ver cuando me paso a conocerles!]. Namaste habló de ellos en este artículo, y también he localizado este artículo de El Mundo. En un texto firmado por ellos, colgado en la web de Slowfood, argumentan que el blat xeixa fue introducida en Mallorca por los romanos: "Probablemente fueran los romanos, grandes cultivadores del cereal, que al llegar a las islas baleares se maravillaron frente a las condiciones climáticas tan favorables para el cultivo de los trigos panificables. De esa época se conservan algunos topónimos isleños como Formentor o Formentera (en latín la palabra frumento significa trigo). En catalán antiguo la palabra forment es sinónimo de trigo. La xeixa es el trigo que más mencionado en cuentos, poesías y leyendas del folklore de las islas, prueba del fervor popular que ha recibido a lo largo de nuestra historia y gastronomía." Sobre los trigos antiguos podeis leer un poco más aquí.

Aunque el pa moreno es circular, yo me he optado por preparar una pieza más alargada. Para su elaboración, he mezclado 1 kilo de harina integral (en algunos foros he leido que pueden mezclarse una parte de harina integral y tres partes de harina normal), 650 ml de agua (sin cloro), 2 sobres de levadura para pan, y dos cucharaditas de sal marina (escamas de sal d'Es Trenc concretamente!). Al mezclarla ha resultado ser una masa un tanto pegajosa, pero ha respondido bien al amasado y luego ha levado perfectamente (durante seis horas) y he podido realizar con facilidad el segundo amasado, previo al levado final (media hora) durante el cual la masa aún ha crecido un poco más. En el horneado (35 minutos a 200º)he utilizado también un bol de agua para generar el vapor necesario para conseguir una corteza crujiente. Convenientemente conservado (en lugar fresco y aireado, y envuelto en paño de algodón) espero que pueda aguantar un par de días, como bien aguantaban este tipo de panes tiempo atrás.

Si quereis saber más sobre esta harina podeis consultar:
- Ramón Molina (1998): Blat xeixa i pa de Viena (Notes sobre la indústria farinera mallorquina : 1850-1914). Estudis d'historia econòmica, ISSN 0214-1590, Nº 15, pág. 134
- X. Llimona /Miquel Tarradell (1971) : Blat, G.E.C., 3.
- E Tello iAragay (1994): El fin de la expansion agraria en la Cataluña del siglo XVIII.

Actualización 20/05/2010: Slow Food Illes Balears ha colgado un texto sobre el pan de xeixa, disponible aquí.

viernes, 26 de marzo de 2010

Panecillos con bayas de goyi

Ayer preparé mi habitual masa de los cinco minutos (un kilo de harina blanca de la marca inglesa Hovis, 600 ml de agua, 2 paquetes de levadura fresca y dos cucharaditas de sal). Tras el proceso de reposo y levado, que duró 3 horas, horneé con ella panecillos blancos para la cena, una barra de pan con nueces para el almuerzo, y un par de panecillos con bayas de goji para tomar en el desayuno. Y aún me quedó masa para la pizza que tomaremos esta noche.

No sé si ya conoceis estas bayas de goji, pero están bastante de moda últimamente estos frutos de un arbusto espinoso, el Lycium barbarum, de hojas alargadas, enteras y algo gruesas, que llega a alcanzar los cinco metros de altura. Parece que es un arbusto muy resistente, que tolera variaciones de temperatura desde los -27º a los 39º. Sus flores son de color rosado o violeta, de cáliz acampanado y corona de cinco lóbulos. Los frutos son bayas carnosas de color rojo intenso, sabor dulce aunque con cierto regusto amargo, del tamaño de una uva pasa (y gusto similar, aunque no tan dulce) y de forma ovoide. En el sureste de España, zonas montañosas de Almeria, Murcia y Alicante crece una variedad de esta planta llamada popularmente cambrón (Lycium europaeum L.; Lycium intricatum Boiss.) que es utilizada como borde o frontera entre terrenos y como protección por sus agudos pinchos y enzarzadas ramas.

Conocidas y consumidas en Oriente desde hace milenios, se han popularizado recientemente en Europa y aunque se comercializan como bayas del Tibet o del Himalaya, y se dice que son criadas a 4000 metros de altura y recolectadas a mano, algunas fuentes matizan que buena parte de la producción consumida en España procede de China, y en pocos casos se garantiza que proceda de cultivos ecológicos. Puede saber más sobre ellas aquí.

La bayas de goji (pronunciado goyi) son conocidas como "la Baya Feliz", ya su riqueza en nutrientes les confiere extraordinarias propiedades terapéuticas y parece que contribuyen a obtener una actitud más alegre y positiva ante la vida. Poseen 18 aminoácidos, incluyendo los ocho animoácidos esenciales, minerales -son ricas en Calcio (Ca), Fósforo (P) y Potasio (K)-, 21 oligoelementos -además de los citados Ca, P y K) contiene Magnesio, Zinc, Hierro, Cobre, Níquel, Cromo, Magnesio, Cobalto, Selenio, Cadmio y Germanio-, antioxidantes Carotenoides (Betacarotenos, Ceaxantina, etc); Vitaminas A, B1, B2, B6 , C y E; Beta-Sitosterol es un agente antiinflamatorio que ayuda a bajar el nivel de colesterol y se ha usado para trata la impotencia, y ácidos grasos esenciales Omega 3 y Omega 6; Biotina -sustancia es usada por el Hígado para producir Colina que ayuda en procesos de desintoxicación de hígado- y solavetivona (agente antibacteriano y antifungico). Por todo ello, su consumo habitual contribuye a los siguientes beneficios para la salud (Fuente: Wikipedia):

  • Alarga la vida protegiendo al cuerpo del envejecimiento prematuro.
  • Nos hace sentirnos más jóvenes y alegres.
  • Incrementa la energía y la fuerza.
  • Fortalece el corazón y ayuda a la mejora de la circulación de la sangre.
  • Ayuda a mantener la presión sanguínea en parámetros saludables.
  • Reduce el colesterol y evita su depósito en los vasos sanguíneos.
  • Supone una ayuda inestimable para prevenir el cáncer.
  • Ayuda a normalizar los niveles de azúcar en sangre.
  • Mejora la salud ocular y la visión.
  • Mejora la resistencia a las enfermedades.
  • Mejora la respuesta inmune.
  • Restaura y repara el ADN.
  • Combate la inflamación y la artritis.
  • Ayuda a perder peso.
  • Ayuda a desintoxicar el organismo.
  • Alivia el insomnio y mejora la calidad del sueño.
  • Mejora la respuesta sexual y la fertilidad de ambos sexos.
  • Alivia los dolores de cabeza y los mareos.
  • Ayuda en el embarazo y la menopausia.
  • Protege el hígado.
  • Fortalece músculos y huesos.
  • Ayuda a mantener una buena función renal.
  • Ayuda a mejorar la memoria.
  • Alivia la tos seca crónica.
  • Reduce la ansiedad y el estrés.
  • Mejora la digestión.
Por la lejanía de la zona de producción difícilmente podremos consumirlas frescas, siendo habitualmente comercializadas como fruta desecada y envasada, o en forma de zumo de bayas de goji, un líquido dulce, fuerte y picante. Los frutos pueden consumirse directamente -como aperitivo, postre, tentempié- acompañar algunos platos fríos, principalmente ensaladas, macedonias, yogur, o cocinarse en platos de verduras, arroz y carne. Como ocurre con las pasas, al calentarse o entrar en contacto con líquido se expanden y están más ricas que directamente de la bolsa, de hecho si se quieren comer solas, se recomienda dejarlas unos cinco minutos en un bol para que humedezcan ligeramente. Una forma sencilla de introducir la cantidad recomendada (entre 5 y 10 gramos, unas 20 y 40 bayas al día) en la dieta diaria es relacionarlas con el desayuno, pues se pueden consumir solas, en el bol de cereales, en el pan de las tostadas, o incluso en bizcochos y muffins.

Yo utilicé bayas de una bolsa con el sello Tibet Authentic, del Colegio Médico Tibetano, compradas en un herbolario. Este paquete incluye 250 gramos y tiene un precio aproximado de 15 euros (sí, a 60 €/kilo) lo cual es bastante caro pero teniendo en cuenta que cada paquete te dura 50 días y por tanto la ración de vitaminas te sale a 30 céntimos diarios, no me parece tanto.

jueves, 25 de marzo de 2010

Un desayuno, dos desayunos,...

Panecillo con copos de avena (1,80). Mermelada de naranja amarga (1,63). Un desayuno tan rico, entre semana, no tiene precio. (el corazón de mermelada es pura casualidad!)

Después de escuchar varias alabanzas y leer algunas recomendaciones, entre ellas la del blog cafeymas, esta semana tuve la ocasión de pasar la tarde en la cafetería y panadería Fibonacci pan y café del Portixol, que se abrió a primeros de marzo (desde septiembre tienen otro local en Ciudad Jardín). Precisamente en el blog cafeymas se comenta el nombre del local, que proviene de Leonardo de Pisa, alias Fibonacci, matemático italiano conocido por haber difundido en Europa el sistema de numeración arábiga actualmente utilizado, el que emplea notación posicional (de base 10, o decimal) y un dígito de valor nulo: el cero; y por idear la sucesión de Fibonacci (surgida como consecuencia del estudio del crecimiento de las poblaciones de conejos): 1, 1, 2, 3, 5, 8 etc. Según la sucesión de Fibonacci, el primer elemento es 0, el segundo es 1 y cada elemento restante es la suma de los dos anteriores.

El café que me tomé estaba riquísimo -parecía más bien un capuccino- y pude compartir un bollo scone con pepitas de chocolate y ralladura de naranja que tampoco estaba nada mal, aunque me quedé con las ganas de pedirle a la encargada que lo entibiara un poco. Creo que hubiera ayudado a revivirle los aromas y hubiera mejorado la textura, porque a temperatura ambiente resultaba un poquito seco.

En la pared trasera del local se desplegaba una atractiva variedad de formas -panes redondos, rectangulares, ovalados, cuadrados, y algunos de ellos mostraban dibujos que evocaban un levado en banettones y moldes para pan- aportando una nota visual muy interesante en un local sobrio y minimalista. De entre los panes que había en esos momentos para llevar, era francamente difícil decidirse por uno porque todos tenían una pinta excelente. Yo me llevé este panecillo para desayunar al día siguiente. La razón del nombre continua siendo una incógnita para mí, pero por no romper la norma, decidí comprar un solo pan. La próxima vez, quizás compre dos.

domingo, 14 de febrero de 2010

L-O-V-E-?

Madeilenes

125 gr de mantequilla fundida
4 huevos
200 gramos de azúcar
250 gr de harina
2 cucharadas de levadura
50 ml de leche
Ralladura de un limón

Cocer 15' a 220ºC.

Pues eso, ¡¡Feliz Año Nuevo Chino - Año del Tigre!! XDDD

sábado, 2 de enero de 2010

Navidad con toque escandinavo

Para la cena de nochevieja preparé un Lingonbröd o pan sueco con arándanos que venden en IKEA, y del que había visto comentarios favorables en diversos blogs amigos. Como veis, salió estupendo :-) pero no deja de ser un pan de harina integral con algunos (pocos) arándanos, por lo cual es fácilmente 'reproducible' en casa. La mezcla contiene harina de trigo, harina integral de centeno, fibra de centeno, malta (de cebada) gluten de trigo, sal, azúcar, levadura para masas agrias (de centeno), glucosa, arándanos rojos iofilizados (0,3%) y leticina de colza.

Para la comida de navidad ya había preparado otro pan de IKEA, en esa ocasión de centeno (lo siento, no recordé sacarle fotos ni al antes, ni al después!). Tenía una curiosa forma de preparación: viene dentro de un envase de tetrabrick en el que debe verterse el agua, agitar para mezclar bien y volcar este preparado en el molde donde debe reposar hasta levar (1 hora) y directo al horno. Es realmente fácil de preparar y además francamente estaba delicioso, así que pienso volver a comprarlo porque tiene una textura y un sabor que por ahora me cuesta conseguir, y creo que de vez en cuando está bien darse el capricho de comprar un preparado (cada uno cuesta unos 3 euros)

viernes, 1 de enero de 2010

Un crespell fugaz

¡Ya era hora!. Raro era que, con el tiempo que llevo escribiendo este blog, en casa todavía no hubiéramos encendido el horno para preparar estas galletas. Aprovechando la pausa navideña, llena de horas muertas, esta tarde nos hemos decidido. Como pasa con las estrellas fugaces, creo que estos crespells durarán poco menos que un suspiro :-)

Para l@s que no los conozcais, los crespells son unas pastas secas tradicionales de Mallorca, de origen judío pues parecen vincularse con unas pastas secas, sin levadura, que se tomaban durante la Pascua judía. Se necesitan harina, yema de huevo, manteca de cerdo, aceite y azúcar (hay quien les añade zumo y/o ralladura de naranja o de limón) y también es imprescindible contar con algún cortapastas, que los hay de formas y tamaños muy diversos (flor, rombo, media luna, etc) aunque la forma de estrella de seis puntas o de David es probablemente la más tradicional. Con una pasta similar, aunque más fina, se pueden preparar robiols, otro dulce tradicional de la semana santa con forma de medialuna, que va habitualmente relleno de cabello de ángel, crema pastelera, mermelada o requesón.


Crespells

Ingredientes: 300 gramos de azúcar
, 300 gramos de manteca de cerdo, 3 yemas de huevo, 1 taza de aceite, 1 taza de zumo de naranja, 1 kilo de harina

Elaboración: Mezclar los ingredientes por este orden, amasar hasta que se forme una bola de textura homogénea, firme pero con un toque untuoso. Aplanar con la ayuda de un rodillo, procurando que quede algo gruesa. Con la ayuda de unos cortapastas, crear formas. Poner en una bandeja de horno que previamente hemos untado de aceite, o a la que hemos puesto una lámina de silicona o una hoja de papel de horno. Hornear a 180º durante unos 20 minutos, hasta que adquieran un tono dorado. Dejar entibiar y tomar directamente o cubiertas con un poco de azúcar glas.

jueves, 31 de diciembre de 2009

Magdalenas de café

Este postre lo he preparado para mi contribución mensual (más o menos!) al blog Cafeymás. Podeis encontrar todas las recetas ya enviadas, y las que iré preparando aquí.

Como digo otras veces, si os gusta preparar alguna receta con café me encantará que la compartais conmigo, intentaré prepararla y colgarla en Cafeymás también.

Magdalenas de café


Ingredientes: 2 huevos, 2 yogures naturales, 200 gramos de azúcar, 60 gramos de mantequilla derretida, 1 café a temperatura ambiente, 350 gramos de harina, 1 sobre de levadura, 1/4 de cucharadita de bicarbonato, una pizquita de sal y una pizquita de canela.

Elaboración: Mezclar los ingredientes por este orden. A continuación, verter en cápsulas de papel para magdalenas o en moldes de silicona (los hay individuales y de seis unidades), procurando rellenar sólo en sus dos terceras partes porque al hornear subirán. Para decorar, antes de meter en el horno se puede espolvorear un poco de azúcar, o espolvorear fideos de chocolate, canela en polvo, etc. Introducir en el horno, a 210º durante unos 25 minutos. Sacar y dejar reposar.

Nota: El café se puede sustituir por ralladura de limón o de naranja, pepitas de chocolate, trocitos de manzana u otras frutas, dos cucharadas de cacao en polvo, u otros ingredientes para obtener magdalenas de otros sabores.

Estas magdalenas no han salido muy altas, es decir no tienen copete como otras veces, pero sí han salido muy sabrosas así que os animo a intentarlas. Son realmente fáciles y rápidas de hacer, así que pueden alegrar más de un desayuno o redondear una merendola.¡Que las disfruteis!

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Feliz Navidad y Año Nuevo

Os deseo una feliz navidad y que el 2010 nos traiga salud para celebrar la vida y hacer realidad nuestras ilusiones. Que tengamos un sueño por cumplir, un proyecto que realizar, un objetivo a conseguir, un conocimiento que aprender, un lugar que visitar, y una persona con la que compartirlo.

Durante estas fechas la música continua siendo el refugio de mi alma. Os regalo esta canción con la esperanza de que os alegre y ayude a pasar estos días, si os fuera necesario. Podreis encontrar ésta y otras canciones en una carpeta de spotify en la que he ido compilando algunas canciones de navidad que me hacen sentir bien.



¡Nos vemos en el 2010!

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Busco libros infantiles de cocina

Adoro los libros de cocina para niños. Guardo como un tesoro aquellos que tuvimos de pequeños en casa -un día de estos os cuelgo una entrada sobre ellos- y aún hoy compro algunas joyas que me cautivan y que me apetece conservar. [Si alguien tiene este publicaciones de este tipo y no le interesa conservarlas, en casa las recibiremos con alegría e ilusión.]

Creo que los libros de cocina condensan e ilustran la felicidad que me produce la cocina desde que era niña. No diría que la cocina es mi vocación frustada porque no sé si realmente sería feliz en el día-a-día de una cocina o de un obrador (jamás lo intenté), pero si me gustaría involucrarme profesionalmente en un proyecto relacionado con cultura culinaria, como ya intenté al madurar el Espai Safrà, aunque hasta la fecha no lo haya puesto en marcha. Hoy por hoy la cocina es mi principal afición y aunque la estoy desarrollando con una intensidad moderada, ando reestructurando mi vida para poder dedicarle más tiempo, experimentar un poco, ampliar conocimientos y profundizar en el campo de las recetas para peques.

La primera imagen pertenece a Les hors d'oevre sont un jeux d'enfants, de Michel Oliver, un libro de la infancia que Joaquim Braulio Mayals, fan de spoonch como yo, compartió con el grupo hace unos días. Tras ver la imagen en el muro me entraron unas ganas locas de hacer trufas de chocolate durante el puente, en la segunda foto teneis el resultado :-)

Pero hoy lo que de verdad me apetece es pasearme por la Cuesta de Moyano para comprar libros de cocina antiguos.

lunes, 7 de diciembre de 2009

Un desayuno de invierno

El año llega a su recta final. Estos días estamos adecuando el hogar para celebrar la navidad: las flores de pascua nos dan la bienvenida en la entrada, unos copos de nieve han aparecido en los cristales del salón, los pastorcillos ya se aproximan al belén y las luces de colores parpadean en el árbol de navidad. Para combatir el frío, que llegó de repente, y dar calidez a la casa hemos desplegado las alfombras y hemos puesto a punto la chimenea. Y para festejar que ya llega el invierno, esta mañana hemos desayunado chocolate a la taza con cocas de patata.

Estas cocas de patata, dulce tradicional de la localidad mallorquina de Valldemossa, proceden del horno de Can Molinas, abierto en 1920 y para mi gusto el que tiene las mejores cocas de la localidad. El chocolate (xocolata desfeta) es de la marca catalana Simón Coll, maestros chocolateros desde 1840.

Cocas de patata

Ingredientes: 1 kilo de harina (hay quien la pone toda de fuerza y quien combina 700 de fuerza y 300 de harina normal), 70 gr de maizena, 350 gr de patata hervida, 350 gr de azúcar, 4 huevos, 50 gr de manteca de cerdo, 100 gr de aceite, 80 gr de levadura fresca y un poquito de leche.

Elaboración: Hervir las patatas con la piel para evitar que absorban agua, durante unos 30 minutos. Pelarlas cuando todavía estén calientes y machacarlas con la ayuda de un tenedor. Añadirlas a una mezcla de azúcar, huevos, aceite y manteca con l batidora. Disolver la levadura en un poquito de leche tibia e incorporar a lo anterior. Distribuir la harina en forma de volcán y verter la mezcla anterior en el centro. Mezclar y amasar unos 10 minutos. Cuando la masa ya no se pegue demasiado a las manos, formar una bola, taparla con un trapo y dejarla reposar. Cuando haya levado (en verano tardará bastante menos que en invierno) pero podemos contar unos 60 minutos, repetir el paso anterior (volver a amasar y dejarla reposar de nuevo). Tras este segundo levado, amasar rápidamente haciendo porciones redondeadas, de unos 80-90 gramos. Depositar estas porciones en una bandeja de horno untada de aceite, y dejar reposar hasta que hayan doblado su tamaño. Hornear durante 15-20 minutos a 175ºC. [Esta masa sirve también como base de cocas de pimientos, trempó y albaricoque, también tradicionales en Mallorca.]

martes, 1 de diciembre de 2009

Desde Bélgica con amor

Quien me conoce bien, sabe que me pierde el chocolate negro (con moderación!). Coincidencias de la vida por mi cumpleaños dos personas que me quieren mucho me regalaron chocolate belga. Una de ellas, una caja de galletas de chocolate procedente del Museo Hergé (situado en Louvain-la-Neuve, cerca de Bruselas) en esta caja tan bonita que aparece en la foto, y unos bombones de la Chocolatería Daya, de Brujas. La otra persona me obsequió con una enooooorme bolsa de chocolate negro en pepitas, de la marca Callebaut, ideal para coberturas, bombones y postres bien chocolateados -ya os contaré lo que vaya haciendo con ellas-.

Ambos regalos me alegraron mucho, están poniendo un toque dulce a los últimos días del otoño y han renovado mi ilusión por recorrer con calma los Paises Bajos, que es una de mis asignaturas pendientes.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Balance de un aniversario

Cumplir años suele ir acompañado de un cierto balance sobre lo que se es, se tiene o se ha conseguido en la vida. Los habrá que no, pero yo soy una persona atenta al calendario y a las cifras, me podeis oir expresiones como "hace diez semanas", "mañana se cumple un año" o "hace dos años estuve allí". La gente más cercana está al corriente de los cambios que ha habido en mi vida durante los últimos meses, por los que no andaba predispuesta a montar saraos ni reunir multitudes para festejar mi cumpleaños (en realidad nunca me han gustado los espacios muy concurridos ni me ha interesado especialmente ser el centro de atención). Me gustan los regalos, como a cualquiera, pero aún valoro más los pequeños detalles, que este año han abundado como nunca. He vivido 24 horas repletas de gestos de cariño, afecto, amor y mimos.

Conservaré siempre en la memoria ciertos aniversarios clave en mi vida: los de la infancia, alrededor de un bizcocho con cobertura de chocolate; los de la carrera, sinónimo de fiesta en los pisos de estudiantes; el que pasé en Londres, con una visita sorpresa desde el norte de Gales; el que tuve hace once años, cuando las piernas flaqueaban y el corazón se fundía; el que me estrené como madre; hace seis años, cuando respiramos aliviados por el resultado de unas pruebas médicas que nos hubieran cambiado la vida; o el anterior, con una caldereta de langosta a la que resulté ser alérgica. El de este año tampoco lo podré olvidar, nunca jamás.

De este día me quiero quedar con muchos momentos especiales: sonrisas impacientes de buenos días, un par de dibujos dignos de enmarcar, un cd que conservaré toda la vida, hornear dos docenas de brownies individuales, tonight tonight sonando a todas horas, sms y emails desde varios países, el abrazo rojo pasión de mis ciberamigos foodies, merendola de media mañana, ese cd repleto de fotos y recuerdos inolvidables de Formentera, hablar con mis abuelos queridos, un email que colorea mi vida profesional para el 2010, improvisar cena y noche en Barcelona, invitaciones para fiestas de cumpleaños ajenas (cuántos escorpio, a mi alrededor!), un vídeo de sesame street, comer con mi mami, las cortinas colgadas por fin!, el abrazo de una buena amiga perdonándome por no haberla llamado en meses, planes de almuerzos y cafés de aquí a la eternidad, un pequeño violinista que me dedica un cumpleaños feliz, la llamada de una mujer valiente, una tarde tranquila en familia, soplar seis velas en lugar de treintaytantas, poesía para la nevera, sacar la diosa en belly dance, un muro lleno de felicitaciones, elegir mi cama nueva, un sms a medianoche.

Gracias de corazón, amigos ángeles que hoy habeis contribuido de algún modo a que éste fuera un día especial para mí. Os quiero dar las gracias, desde el fondo de mi corazón, por estar siempre a mi lado. Por regalarme tantos ratos, aunque haya permanecido en silencio. Por prestarme vuestros hombros y tenderme vuestras manos. Por decir gansadas para conseguir sacarme una sonrisa y por abrazarme de verdad cuando me ha hecho falta. Por escucharme sin dar demasiados consejos y por contradecirme cuando habeis visto que andaba equivocada. Por invitarme a hacer mil cosas juntos y por respetarme cuando no he podido sumarme. Por tener paciencia y saber perdonar mis respuestas desairadas, que no han sido pocas. Cuando he soplado las velas, hoy he pedido ser mejor persona. Espero saber canalizar vuestro apoyo y cariño de tal modo que este deseo de cumpleaños se haga realidad.

Mientras tanto, os regalo unos brownies de cumpleaños preparados según la receta que sigue:

Receta para preparar una vida feliz

De un año cualquiera, tome unos cuantos meses enteros límpielos de amargura, de rumores, de odios y de celos hasta dejarlos tan limpios como le sea posible.

Corte cada mes en 30 o 31 partes. No intente cocinar toda la hornada del año junta, prepare solo una porción a la vez. Mezcle cada dia: una parte de coraje, una de trabajo, una de constancia y una de paciencia.

Agregue partes iguales de esperanza, solidaridad, bondad y fidelidad.

Aromatice con una parte de oración, una de meditación y algunas buenas acciones.

Sazone la mezcla con bastante buen humor, un chorrito de inconsciencia y un toque de locura.

Viértalo en un gran recipiente untado de amor y cocínelo con entusiamo.

Decórelo con algunas sonrisas y sírvalo con calma, generosidad y alegría.

...y listo!

A disfrutar del manjar...

lunes, 16 de noviembre de 2009

Julie, Julia y el arte de la cocina francesa



Anoche disfruté de la que yo considero (habrá quien la encuentre un pestiño) una buena película: Julie&Julia, con Meryl Streep y Amy Adams. Como se puede ver en el trailer, es una película basada en dos historias reales, las de Julia Child y Julie Powell (aquí puedes ver una foto de las auténticas Julia Child y Julie Powell). La primera historia arranca en París, la segunda en Queens. En el caso de matrimonio Child, la trama nos transporta a los años cincuenta y sesenta; en casa de los Powell la historia se centra en doce meses, a partir de agosto del 2002. La cinta muestra la relación que las protagonistas establecen con sus parejas, con la cocina y la comida, con la familia y las amistades, con el trabajo y la vida, pero sobre todo con ellas mismas, especialmente cómo encuentran en su interior las claves para superar una crisis personal, canalizar los anhelos y aspiraciones y sacar a la luz sus cualidades personales y profesionales.

Más allá de conocer los aprendizajes culinarios de las protagonistas, que de por sí considero sumamente interesantes porque todo lo que preparan francamente quita el sentido (excepto el aspic, me apetece probar todas las recetas), creo que se refleja bien lo que significa sentir pasión por la cocina y la mesa. No desde un punto de vista gourmet sino foodie, con el que yo me siento muy identificada, y también por los libros, recetarios, utensilios y blogs de cocina, que son mi otra debilidad.

Sobre este último punto, si me permitís la transgresión, me gusta ver que la identidad digital va tomando cuerpo en los guiones cinematográficos. En la cinta se bordan con fina ironía algunos detalles del universo de los blogs: la estudiada honestidad emocional del que bloguea, su búsqueda de reconocimiento, la percepción de una audiencia imaginaria, la desigual calidad de la expresión literaria, los comentarios complacientes de los lectores, la creación de una comunidad de iguales, la pobre estética del blog, y la relación entre blogs y medios de comunicación convencionales.

Al margen de internet, Julie&Julia deja al descubierto cuánto de nosotr@s mism@s hay en aquello que hacemos y cómo algo aparentemente trivial como una afición refleja en realidad un estilo de vida y una forma de ser, una forma específica de pensar y actuar, que nos convierte en seres únicos y que contribuye a nuestra felicidad. La cinta contiene, pues, situaciones y vivencias con las que me siento identificada, que en este caso se centran en el mundo de la cocina y la mesa pero que creo que son aplicables a cualquier otra afición (sea la naturaleza, el padel, el patchwork, viajar o leer).

Sin ánimo de exhaustividad, las escenas de Julie&Julia transmiten, con ritmo ágil (dos historias en una) y un entusiasmo no exento de ciertos convencionalismos, pero con interesantes guiños, algunos valores interesantes: la curiosidad de experimentar; la magia del aprendizaje; el valor de la constancia y la perseverancia; la frustación que generan las injusticias y las decepciones; la necesidad de proponerse retos; la necesidad de superación; la naturaleza infatigable y valiente; la admiración de Julie hacia Julia; la confianza y el apoyo de l@s que las rodean; el inevitable paso del tiempo y la presión del reloj biológico; el goce de estar a gusto con ellas mismas; las reacciones que se producen ante las dificultades; la conexión entre comida y sexo; el gusto por los detalles y los pequeños placeres; la deliciosa sorpresa de encontrar la felicidad. Por supuesto no son dos mujeres comparables, ni dos historias paralelas, sino dos procesos de crecimiento personal basados en la cocina pero que demuestran que el destino, a veces, arrolla.

Ambas lo muestran estupendamente a lo largo de todo el metraje, por ejemplo Julie reconoce que prepara un pastel de chocolate para olvidar un terrible y frustante día de trabajo, o Julia corta cebolla compulsivamente para no perder el ritmo de las clases en Le cordon bleu. Cocinar les aporta una felicidad que llena sus vidas y además agita sus vidas en pareja, muy especialmente en el caso de los Child cuyo amor, dicho de paso, me recuerda a la gloriosa pareja Hepburn/Tracy. ¡Y hasta aquí puedo contar, sin destripar la película!

El guión de Julie&Julia se basa en tres libros. Por una parte, en el famoso libro de cocina de Julia Child (Mastering the Art of French Cooking) que escribió conjuntamente con Louise Bertholle y Simone Beck -libro de cabecera de las amas de casa norteamericanas-, del que se han hecho ya 49 ediciones, y también en sus memorias, escritas conjuntamente con su sobrino Alex Prud'homme (My life un France). Por otra, el libro de Julia Powell (Julie and Julia: 365 Days, 524 Recipes, 1 Tiny Apartment Kitchen), posteriormente retitulado Julie and Julia: My Year of Cooking Dangerously, que a su vez está basado en el blog The Julie/Julia proyect (ahora ella tiene otro blog llamado What could happen). Por supuesto, el mejor de ellos es la obra de Child, que compila y explica de manera generosa su dilatado aprendizaje de la cocina francesa.

En cambio, el blog (y el libro, pues no se produce un salto cualitativo entre ambos, como sacan a relucir ciertas críticas) de Powell no son sino un dietario personal de sus desventuras en la cocina (y de sus frustaciones personales), pero el toque humano y sencillo que desprende no están exentos de interés (evidentemente este es un comentario subjetivo, debido a la afinidad entre el blog de Powell y este blog). En el caso de las actrices, para mi gusto Streep borda el papel de Child (se dice que puede ser nominada al Oscar) pero seguramente contribuye a ello que su personaje está mejor definido que el de Powell.

En fin, me encantó ver esta película entusiasta y optimista, a la que debo estar agradecida porque en una etapa de reflexión y concretamente en un día gris me hizo sentir esperanzada. Hoy creo que aprendizdepanadera es un proyecto abierto, sin destino conocido pero con una larga travesía en busca de la felicidad, una panadería desde la que aprender a vivir la vida y disfrutar de los pequeños placeres. Como dirían las protagonistas, Bon apetit!!!

sábado, 14 de noviembre de 2009

Cómo hacer un brownie

A ver si me animo este fin de semana a preparar un brownie de chocolate. Me gustaría probar la receta que me mandó Melissa, porque éste otro brownie virtual me sabe a poco ;-)

Brownie de chocolate con nueces

Ingredientes: 50 gr. de nueces picadas (no molidas), 4 huevos, 50 gr. de harina, 150 gr. de azúcar, 150 gr. de mantequilla o margarina, 200 gr. de chocolate (Nestlé postres)

Elaboración: Precalentamos el horno. Fundimos el chocolate junto con la mantequilla en un cazo y lo removemos de vez en cuando para que no se pegue. Mientras tanto, en un bol ponemos el azúcar, la harina y vamos echando los huevos de uno en uno, removiendo bien, para que no se nos hagan grumos. Cuando esté todo bien mezclado, añadimos el chocolate, mezclamos bien, añadimos las nueces y volvemos a mezclar para que se reparta todo. Lo ponemos en un molde y lo metemos en el horno a 180º durante 25 minutos.

Prometo actualizar el blog añadiendo una foto del resultado, dentro de unos días.

Enjoy your weekend, I'll do my best! :-)

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Encender el horno

Ando bastante decaída últimamente, muy triste por distintos avatares y bofetones de la vida, miedosa y retraída, dolida e irascible, y en consecuencia me cuesta concentrarme en los proyectos, tomar decisiones y encontrar energía para llevar a cabo cualquier iniciativa. Por un tiempo perdí incluso el interés por la cocina y me costaba un mundo continuar con el ritmo de hornear y bloguear que había tenido hasta ahora, estaba totalmente desmotivada y desorientada. Hubo quien me planteó que quizás había llegado al final de una etapa, pero dentro de mí sentía justo lo contrario, que deseaba continuar y mejorar como aprendizdepanadera, así que decidí respetar esa necesidad de pausa hasta recuperar la ilusión y la motivación, si es que regresaban.

Sin ser yo entonces consciente, con este gesto estaba desvistiendo de toda obligación lo que había nacido desde el corazón y quería volver a su sitio: cocinar con amor. Con el paso de los días fui dejando aparcados el dolor y la rabia de la situación que me envuelve, cerré los ojos y transité en silencio en busca de la esencia de las cosas que me gustan y me hacen feliz, confiando en que mi corazón guiaría mis pasos. Llegué a un lugar calmado y cálido, cuya serenidad auténtica me animó a sentarme a descansar, y con el tiempo vi pasar mis sueños, mis esperanzas y deseos, las nostalgias y soledades que me acompañan, la necesidad y voluntad constante de cambio, y el coraje perdido.

Dice la cita que "si amas algo déjalo libre; si vuelve es que era tuyo, si no vuelve, nunca lo fue". Me gusta ver que poco a poco regresan el equilibrio perdido y las ganas de pasar un rato entre recetarios, harinas y demás. Poco a poco, suavemente como ese viejo amor fiel y cariñoso que no busca grandes y sonoros fastos sino pequeños gestos auténticos, yo retorno a la cocina a preparar cosas simples pero que me permitan poner el alma y traigan calor al invierno frío y gris en el que se encuentra mi corazón. Paso a paso, empezando por el principio, parando aún más atención a mis gestos, ilusionándome por algunos detalles y disfrutando de las emociones reencontradas, vuelvo a encender el horno. Todavía no sé hacia donde voy pero ya tengo más claro que sea donde sea y cómo sea, la cocina forma parte de mi vida y que hornearé lo que me apetezca y salga del corazón.

Para empezar, anoche preparé panecillos blancos con semillas de amapola (según la receta de los cinco minutos) y unos muffins de plátano y naranja con pasas al ron y nueces, cuya receta aparece a continuación:

Muffins de plátano y frutos secos

Ingredientes: 1 taza de azúcar, 125 gr de mantequilla o media taza de aceite de girasol, 3 plátanos maduros, 1 taza de zumo de naranja natural con su pulpa, 2'5 tazas de azúcar, 3 huevos, 1 sobre de levadura, un puñado de pasas remojadas en ron o brandy, 1 puñado de nueces picadas y 1 sobre de azúcar de vainilla y/o un poco de canela

Elaboración: Precalentar el horno. Mezclar los ingredientes en este orden. Verter en moldes previamente engrasados. Hornear 25 minutos a 180-190º, vigilando la cocción sin abrir la puerta del horno. Dejar enfriar antes de desmoldar.